Platillos
El mundo de la percusión es, posiblemente, uno de los más vastos y antiguos en la historia de la humanidad, y dentro de este universo, el instrumento musical platillos destaca como el alma brillante y expresiva que define el carácter de una composición.
Como instrumentista y profesor de la Escuela de Música de Pipo López, hemos aprendido de buena tinta que los platillos no son meros accesorios metálicos, sino que son elementos cruciales que definen el carácter, el groove y la musicalidad, ofreciendo desde el brillo explosivo de un ataque hasta la sutil articulación de un ritmo constante.
¿Qué son los Platillos?
Los platillos, también conocidos como platos o címbalos, son instrumentos de percusión de sonido indeterminado, lo que implica que sus notas no poseen una altura musical definida en términos de escala tonal convencional.
Pertenecen a la familia de los idiófonos de concusión, lo que significa que el sonido se produce por la vibración del propio cuerpo del instrumento al ser entrechocado uno con otro o percutido mediante baquetas, mazas o incluso las manos.
Su estructura básica consiste en una pieza de metal circular con bordes levantados. A pesar de su aparente sencillez, su diseño encierra una complejidad acústica notable: poseen tonos agudos que sobresalen en cualquier mezcla instrumental, largos tiempos de sostenimiento (sustain) gracias a su composición de bronce y una capacidad dinámica que permite desde susurros casi inaudibles hasta estruendos ensordecedores.
Historia de los Platillos
La historia del instrumento musical platillos es un viaje fascinante que comienza en la Edad Antigua. Se tiene constancia de su existencia en celebraciones del antiguo Egipto, en citas bíblicas y en representaciones pictóricas del altiplano de Armenia que datan del siglo VII a.C..
No obstante, su desarrollo más trascendental ocurrió en el Imperio Otomano (Turquía). El punto de inflexión moderno se sitúa en 1623, cuando un alquimista armenio llamado Avedis I, que buscaba transmutar metales en oro, descubrió una aleación secreta de cobre, estaño y plata que poseía propiedades sonoras excepcionales.
Al percatarse de que el metal no se quebraba y emitía un sonido musicalmente rico, comenzó la fabricación de platillos bajo el nombre Zildjian, término que en turco significa «fabricante de platillos».
Durante siglos, los platillos se utilizaron principalmente con fines militares para anunciar la llegada de tropas o marcar el inicio de batallas.
No fue sino hasta el siglo XIX cuando los fabricantes comenzaron a experimentar con diferentes diámetros y espesores, permitiendo su entrada en la orquesta sinfónica.
En la década de 1920, con el auge del jazz y la colaboración de maestros como Avedis Zildjian III con bateristas legendarios como Gene Krupa, los platillos se adaptaron a la batería moderna, naciendo así los estándares de hi-hat, ride y crash que conocemos hoy.
¿Cómo están hechos los Platillos?
Para entender cómo mejorar el sonido o elegir el plato adecuado, es imperativo conocer su anatomía.
Cada zona del platillo responde de manera distinta al impacto, y son:
- La Campana (Bell): Es la parte central elevada. Al ser la zona más gruesa, produce los sonidos más agudos, brillantes y penetrantes. Es ideal para acentos rítmicos definidos, especialmente en el plato ride.
- El Cuerpo (Bow/Shoulder): Es la sección principal que se extiende desde la campana hasta el borde. Aquí se genera la mayor parte de la vibración y el tono fundamental del instrumento.
- El Borde (Edge): La parte más delgada y externa. Al golpearla, se obtiene la respuesta más explosiva y abierta (sonido crash), con un sustain más prolongado.
- Perfil y Conicidad: El «perfil» es la curvatura vertical del plato. Un perfil alto (más cóncavo) genera un tono más agudo, mientras que uno plano es más oscuro. La «conicidad» (taper) se refiere a cómo disminuye el grosor desde el centro al borde, afectando directamente la flexibilidad y la rapidez de respuesta.
Los materiales de fabricación
El material es, sin duda, el factor que más influye en la calidad y el timbre.
Aunque existen platos de latón (una mezcla de cobre y zinc) para principiantes por su bajo costo y sonido funcional pero limitado, los platillos profesionales se fabrican en bronce, una aleación de cobre y estaño.
- Bronce B8 (92% cobre, 8% estaño): Produce un sonido brillante, enfocado y con un sustain más corto. Son comunes en gamas medias como la serie 2002 de Paiste, conocida por su claridad y corte en el rock.
- Bronce B10 y B12: Aleaciones intermedias que equilibran el brillo con una mayor complejidad tonal.
- Bronce B20 (80% cobre, 20% estaño): Es la «aleación reina». Ofrece el sonido más oscuro, rico, complejo y musical. Es el estándar para grabaciones profesionales y géneros que requieren sensibilidad dinámica, como el jazz o el funk.
- Bronce B22: Una variante aún más densa que potencia las frecuencias bajas y el «wash» (el murmullo armónico que queda tras el golpe).
¿Cómo de hacen los platillos?
Existen dos métodos principales para dar forma a este instrumento: el laminado y la fundición.
Los platos fundidos se vierten individualmente en moldes, lo que les permite una mayor riqueza armónica, mientras que los laminados se cortan de hojas de metal prefabricadas, ofreciendo más consistencia entre todas las unidades de un mismo modelo.
El martilleado es el proceso que realmente otorga «alma» al plato.
Su función técnica es crear irregularidades en la densidad del metal para interrumpir la energía que viaja por el instrumento, evitando las frecuencias resonantes indeseadas y creando un sonido más seco y complejo.
- Martilleado a Máquina: Proporciona un patrón uniforme y consistente, ideal para sonidos brillantes y predecibles.
- Martilleado a Mano: Es una tradición milenaria donde artesanos expertos ajustan el sonido en tiempo real basándose en su intuición y oído. Esto genera micro-variaciones que dotan al plato de una «voz» única, con sobretonos oscuros y cálidos muy apreciados en estudios de grabación.
Tipos de Platillos en la Batería
Un set estándar de platillos de una batería musical, se compone de tres tipos fundamentales, a los que se añaden una serie de platos de efectos, para expandir la paleta sonora.
A. Hi-Hat (Charles / Contratiempos)
Es el plato más utilizado. Consta de dos platillos enfrentados y que van montados en un soporte con pedal. Su versatilidad es infinita: puede tocarse cerrado (sonido corto y seco), semi-abierto (más volumen y agresividad) o abierto (explosivo).
El plato inferior suele ser más pesado para proporcionar un «chick» (sonido del pedal) bien definido. Los tamaños estándar oscilan entre las 13 y 15 pulgadas.
B. Crash (Plato de Acento)
Su función es marcar transiciones y acentos dramáticos. Son platos más delgados que responden instantáneamente con un estallido de sonido y un decaimiento controlado.
Los tamaños varían entre 14 y 22 pulgadas, los más pequeños son rápidos y agudos, mientras que los grandes nos ofrecen un mayor volumen y cuerpo.
C. Ride (Plato de Ritmo)
Es la base rítmica de géneros como el jazz. Es el más grande y pesado, generalmente de 20 a 24 pulgadas.
Su característica principal es la definición de la baqueta (ping), permitiendo que cada golpe se escuche con claridad sobre una capa de sustain controlado.
Platillos de Efectos: Texturas y Colores Únicos
Para el músico profesional que busca ir más allá, te informamos que existen opciones especializadas, como son:
- Splash: Pequeños (6″ a 12″), muy delgados y de respuesta ultrarrápida. Ideales para los adornos rápidos que no enturbian la mezcla.
- China: Reconocibles por su campana cilíndrica y borde invertido. Emiten un sonido «trashy», sucio y explosivo, similar a una mezcla entre un crash y un gong.
- Stacks (Platos Apilados): Combinación de dos o más platos montados uno encima de otro para producir sonidos cortos, son secos y percusivos, muy populares en el hip-hop y en la música electrónica.
- Bell (Campanas): Platos pequeños y muy gruesos que producen un sonido metálico puro y sostenido.
- EFX / Perforados: Platillos con agujeros cortados a láser que proporcionan un sonido más corto y sucio, reduciendo la masa del metal.
¿Cómo Elegir Platillos según el Estilo Musical?
La elección del instrumento musical platillos debe estar alineada con el género musical que interpretamos, ya que el peso y el diámetro alteran la proyección sonora.
Por ello, deberemos elegir entre éstos disponibles:
- Rock y Metal: Se recomiendan platos pesados (Heavy, Power). Un set ideal incluiría un ride de 22″, crashes de 17″-19″ y un hi-hat de 14″ robusto. El sonido debe ser potente, con mucho ataque y un sustain largo que corte a través de las guitarras distorsionadas.
- Jazz y Blues: Se prefieren platos ligeros (Thin, Jazz) y de aleación B20. Un ride de 20″-22″ con una campana musical y un «wash» oscuro es fundamental. El sonido debe ser cálido, orgánico y con una respuesta dinámica que permita tocar matices muy sutiles.
- Pop y Funk: Se busca versatilidad. Platos de peso medio (Medium) con brillo pero sin exceso de sustain. Un hi-hat brillante de 14″ y un ride de 20″ polivalente son excelentes elecciones.
- Reggae y Ska: Requieren sonidos secos y ataques rápidos. Hi-hats «arenosos» y crashes con poco sustain ayudan a mantener la síncopa rítmica sin sobrecargar el espacio sonoro.
La Técnica Extendida en la Percusión Sinfónica
En el ámbito orquestal y contemporáneo, los platillos han evolucionado mediante la exploración de nuevas sonoridades.
Los percusionistas sinfónicos no solo utilizan los platos de choque (chocados entre sí) o el plato suspendido (tocado con mazas), sino que emplean una serie larga de técnicas extendidas para producir los conocidos efectos innovadores.
Estas técnicas incluyen:
- Uso de arcos: Frotar un arco de violonchelo por el borde de un platillo suspendido crea un sonido etéreo, continuo y lleno de armónicos fascinantes.
- Dead Stroke: Presionar la baqueta o maza contra la superficie del plato inmediatamente después del golpe para crear un sonido extremadamente corto y staccato.
- Percusión con dedos: El uso de las yemas de los dedos o las uñas permite matices tímbricos imposibles de lograr con baquetas de madera.
- Platos con remaches (Sizzle): La adición de remaches metálicos o cadenas crea un zumbido constante que prolonga el sustain con un color sonoro arenoso y elegante.
Cómo Mejorar el Sonido y Cuidado del Instrumento
Un platillo profesional es una inversión para toda la vida si se cuida correctamente.
Aquí algunos consejos del profesor de platillos de Pipo López:
- Limpieza: El polvo y la grasa de los dedos pueden opacar el brillo y el sustain. Existen limpiadores específicos, pero algunos bateristas prefieren la pátina natural para un sonido más oscuro.
- Prevención de fisuras: Nunca golpee el plato directamente en el borde con un ángulo de 90 grados, use un movimiento de «barrido» o circular para que el metal vibre libremente.
- Montaje adecuado: Use siempre fieltros y fundas de plástico (sleeves) en los atriles para evitar el contacto metal con metal, lo que previene el «keyholing» (desgaste del orificio central).
- Transporte: Utilice siempre fundas acolchadas o estuches rígidos. Al apilarlos, procure que no se rocen entre sí para evitar que la serigrafía o el acabado se deterioren.
Grabación y Microfonia: Capturando el Brillo
Grabar platos es un arte en sí mismo. Lo más importante es empezar con un instrumento en buen estado y un músico capaz de controlar sus dinámicas.
Los platillos martillados a mano suelen ser más amigables en el estudio porque sus sobretonos complejos se integran en la mezcla sin necesidad de una ecualización agresiva.
En cuanto a la microfonía, los micrófonos de condensador de diafragma pequeño son ideales para capturar la respuesta transitoria y el brillo de los platos altos (overhead), mientras que los de diafragma grande pueden aportar más cuerpo y calidez al set completo.
Curiosidades y Datos Fascinantes
- El Secreto de la Aleación: Zildjian ha mantenido su fórmula exacta del bronce B20 en secreto durante 400 años, transmitiéndola oralmente solo de generación en generación.
- Platillos de Bajo Volumen: Existen líneas como la L80 de Zildjian que reducen hasta un 80% el volumen mediante miles de perforaciones, permitiendo la práctica en casa sin sacrificar la sensación del metal real.
- Crótalos: Son los ancestros de los platillos. Son discos pequeños y gruesos que, a diferencia de los platos grandes, tienen una nota definida y suenan como campanas cristalinas.
- Origen del nombre: «Címbalo» deriva del latín cymbalum, que a su vez proviene del griego kymbalon, refiriéndose a una vasija hueca.
La experiencia de Pipo López con los Platillos
Aprender a tocar los platillos puede parecer, a simple vista, un gesto sencillo, sin embargo, en la Escuela de Música de Pipo López descubres que se trata de un arte de tremenda precisión, en la que hay que trabajar la sensibilidad y la potencia en cada movimiento que realices.
La experiencia de nuestros alumnos resume a la perfección lo que se vive día a día en nuestras aulas.
El éxito de nuestros estudiantes no es casualidad, responde a la alta calidad humana y profesional del director, Pipo López.
Su trayectoria como músico profesional de más de 25 años en las tablas se combina con una vocación docente cercana, empática y exigente, capaz de adaptar cada lección a las necesidades y al ritmo individual de cada alumno.
¿Por qué elegirnos y por qué nuestros alumnos se quedan con nosotros?
Metodología propia y práctica: Combinamos la técnica postural, el control del sonido y la lectura de ritmos con la práctica musical inmediata. Desde la primera clase sientes la música en las manos.
Ambiente de aprendizaje cercano: Fomentamos un espacio seguro, motivador y sin presiones innecesarias, donde el error se entiende como una herramienta de aprendizaje.
Resultados visibles: Nuestros alumnos logran así una técnica depurada, gran confianza escénica y la capacidad de integrarse en bandas, en orquestas o en agrupaciones de cualquier estilo.
Comunidad y fidelización: Quienes entran a la escuela no solo encuentran a un gran profesor, sino un espacio donde compartir su pasión. Esa combinación de rigor profesional y calidez humana es la razón por la cual nuestros alumnos nos eligen y nos acompañan año tras año.
Somos una gran familia de músicos: aprendices todos y profesionales también, no hay vergüenza sino ganas de aprender, y así lo hacemos, disfrutamos y lo compartimos.
¿Te atreves a contactar y comprobar por tí mismo lo bien que lo puedes hacer en nuestra gran familia?.
EXCELENTE
A base de 129 reseñas
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CDJ AutocaravanaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
100% recomendable, trato insuperable por parte de Pipo y avances reales y prácticos con la guitarra. Un placerPublicado en Google![]()
Manuel AlvarezTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Muy buena escuela para aprender.Publicado en Google![]()
Alexandra CarneiroTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Minha filha faz aula de piano e ama.. uma escola super acolhedora e amorosa. E que excelentes musicos!Publicado en Google![]()
Roberto Edgardo Castro GarzònTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Hola.Siento un gran afecto y admiración por el Maestro Pipo Lòpez.Gran pedagògo y de gran conocimiento.Tengo más de tres años con el y he crecido muchísimo.Gracias Maestro!Publicado en Google![]()
Alfonso RodriguezTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Estupenda escuela. En mis clases de piano una maravilla y las dudas de teoría y de practica explican todo muy claro y fácil de comprenderPublicado en Google![]()
Euge MartínTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
He pasado por muchos profes de “guiti” y he de decir que todos ellos me han aportado muchísimo, pero la sencillez y la claridad con la que Pipo me ha explicado (y me sigue explicando) la guitarra es todo un placer. Solo añoro una cosa… no haberme cruzado con él hace veinte años.Publicado en Google![]()
YuriiTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Muy recomendable!Publicado en Google![]()
Lara LubiánTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Muy buena escuela para aprender a tocar. Las clases se adaptan a tu nivel y ritmo, haciendo mucho más fácil el proceso.Verificado por: TrustindexLa insignia verificada de Trustindex es el símbolo universal de confianza. Solo las mejores empresas pueden obtener la insignia verificada si tienen una puntuación de revisión superior a 4.5, basada en las reseñas de clientes de los últimos 12 meses. Leer más
