Clases de bajo

Clases de bajo

¿Buscas clases de bajo eléctrico?.
¿Sabes que éste se usa como instrumento de acompañamiento y también como instrumento solista?.
Es habitual su uso en estilos de música diversos, incluyendo el rock, el heavy metal, el pop, el blues, el jazz, la música latina, el reggae, el funk o el flamenco, entre otros estilos musicales…

El bajo eléctrico es similar en apariencia y construcción a la guitarra eléctrica, pero con un cuerpo de mayores dimensiones.
Posee un mástil de mayor longitud y escala, tiene cuatro, cinco y hasta seis cuerdas afinadas, según la afinación estándar del contrabajo.
Éste cordófono, al igual que el contrabajo, suena una octava más grave de como se representa en notación musical.
Como la guitarra eléctrica, éste necesita ser conectado a un amplificador para emitir sus característicos y auténticos sonidos.

En la Escuela de Bajo de Pipo López te damos la posibilidad de aprender a tocar el Bajo, tanto Eléctrico como también el contrabajo, de la mano de nuestros profesores bajistas, profesionales volcados en conseguir que aprendas mientras lo pasas bien.

Para ello no escatimamos ni esfuerzos ni materiales, por eso disponemos de salas totalmente insonorizadas.

Donde el alumno estará únicamente con el profesor (en clases particulares e individualizadas), completamente concentrado en su lección.

Tratándose de lecciones en grupo, nadie estará abstraído porque no escucharán nada más que al mentor.

Sin molestias ni inoportunos ruidos exteriores, por lo que el aprendizaje y la práctica se ven claramente sobresalientes.

Con nosotros podrás dominarlo a fondo y perfeccionar los conocimientos que tengas con el bajo, desde el nivel que sea.

Desde uno de principiante, contribuiremos a mejorar día a día, practicaremos contigo y junto a tí, de la mano.

Escucharás, verás, comprobarás  y probarás por tí mismo y, viendo cómo realiza los acordes el maestro.

Descubrirás que es mucho más fácil de lo que pensabas en un primer momento..

Si estás buscando un sitio donde estudiar y sentirte resguardado por los educadores, ésta es tu academia para bajistas, no lo dudes.

Acércate, conócenos, toma una clase gratis de prueba y empápate de la música junto a nosotros.

Lo primero que te planteas cuando estás buscando un sitio donde estudiar para aprender a tocar el bajo es si prefiero clases particulares.

O, por el contrario es preferible que sea con varios alumnos (por eso de que viendo y practicando a más compañeros siempre es mejor y más llevadero).

Nuestra experiencia nos dicta que deben ser grupos no superiores a tres alumnos máximo (para poder atender, escuchar y practicar libremente cada uno), concediendo el tiempo adecuado a cada uno de ellos.

Y de un grado parecido, para que el educador pueda estar con todos y cada uno a la vez, es la medida justa para que el progreso sea el adecuado y el resultado esperado.

Las lecciones están totalmente particularizadas a cada uno de los aprendices.

También la formación de cada una de ellas son grabadas en formato digital para aumentar la profundidad y asentación de los conocimientos.

Independientemente de si son teóricas como prácticas.

Imagina que un día por algún motivo en concreto no puedes asistir (estás enfermo, te ha surgido algo).

Tan fácil como descargarte la clase, la lees, estudias, practicas y, el próximo día que acudas a la academia de bajo, le consultas las dudas al tutor.

No has perdido ni un minuto de lección, vas al nivel que debes ir y aquí no ha pasado nada, estás al día y tu progresión de asegurar lo que aprendes es ésta.

Éstas con las ventajas de la tecnología musical en manos de los estudiantes, por y para ellos nos desvivimos.

Todas las exposiciones, las pautas y los ejercicios se desarrollaran con backing track, así como en formato de midis y de audios,.

Para que puedan desarrollar el material didáctico tocando desde el primer momento.

Es muy importante que toda la teoría que se estudia por un lado se lleve a la práctica y se machaque para que no queden resquicios ni dudas.

Por ello no te faltarán aquí en tu conservatorio de bajo las sesiones prácticas por doquier.

Se estudiarán infinidad de estilos tales como el Jazz, Pop, Rock, Funky, Fusión y un largo etc.

Para que tengas una amplia visión musical y no tengas que centrarte en un solo estilo y te encasilles sino todo lo contrario, lograrás una visión global y espacial única.

En el temario se estudiarán técnicas como digitación, estudio en bajos de cuatro, cinco y seis cuerdas.

También nos formaremos en Fretted y Fretless, Finguer, Three Finguer, Slap, Tapping, Double Thumb, Armónicos, Double Popping etc…

En la parte práctica estudiaremos y profundizaremos sobre el estudio y lenguaje de diferentes estilos, tales como: Jazz, Funk, Blues, Fusión, Reggae etc…

Por otro lado, comprender el marco armónico, rítmico y melódico en el que estamos tocando en cada momento.

Aprenderás a repentizar, ajustar, ejecutar y comprender sin dificultad ninguna.

Desarrollar una instrucción y norma a la hora de plantear nuestro estudio y sacarle toda la chicha al instrumento como bajista.

Aplicar adecuadamente como un hábito todo lo aprendido de forma especulativa.

Mejorar nuestras capacidades, no sólo como instrumentista, sino también como músico simiprofesional o profesional.

En el instituto musical tenemos como objetivo final que el discípulo sea capaz de desarrollar y tocar todo lo que estudia y además disfrute con ello.

Poquito a poco irás viendo por tí mismo los logros alcanzados, lo que veías complejo ahora estás ya un paso más allá, solo deseas seguir practicando y afirmando lo consolidado

Os esperamos en nuestro centro formativo y  deseamos acompañaros en el maravilloso mundo de la música.

 A mediados de la década de los treinta, el inventor y guitarrista Paul Tutmarc, de Seattle (Washington), desarrolló el primer bajo eléctrico de cuerpo macizo de la historia.

Fabricó un instrumento muy similar a los modernos, que había sido diseñado para ser sostenido y ejecutado horizontalmente.

En 1935, el catálogo de ventas de la compañía de Tutmarc, Audiovox, ofrecía su violín-bajo electrónico.

Un instrumento de cuerpo sólido con un mástil de 30 pulgadas y media que disponía de trastes

El cambio de forma, acercándolo a una guitarra, hizo al instrumento más fácil de transportar.

La adición de los trastes eliminó los problemas de afinación propios del contrabajo.

Haciendo del bajo eléctrico un instrumento mucho más fácil de ejecutar que éste último.

Sin embargo, el invento de Tutmarc no tuvo demasiado éxito comercial.

Por lo que su idea no fue retomada hasta principios de la década de 1950, con la llegada de Leo Fender y su Precision Bass. 

A inicios de la década de 1950, el ingeniero e inventor Leo Fender desarrolló con la ayuda de su empleado George Fullerton el primer bajo eléctrico producido en serie de la historia.

Fue introducido en 1951 y se convirtió en el estándar de la industria.

El Precision Bass disponía de un cuerpo angulado similar al de la guitarra Telecaster y una sola pastilla de bobinado simple.

En el año 1957 se modificó su diseño para presentar un cuerpo de contorno redondeado con una pastilla doble de cuatro polos.

Esta pastilla estaba formada de dos partes similares a las pastillas de las mandolinas de Fender.

Monk Montgomery fue el primer bajista conocido en usar el nuevo instrumento.

Otros bajistas pioneros en el uso del nuevo instrumento fueron Roy Johnson, Shifty Henry, Bill Black entre otros.

Tras el lanzamiento de Fender, Gibson presentó en 1953 su modelo EB-1.

Con forma de violín y pica, seguido de su modelo EB-0, de aspecto más convencional.

El EB-0 era, de hecho, muy similar a la Gibson SG.

Aunque los primeros modelos disponían de un cuerpo que lo asemejaban más a la conocida guitarra Les Paul.

Mientras que los bajos de Fender montaban pastillas situadas entre la base del mástil y el puente.

Muchos de los primeros bajos de Gibson mostraban una sola pastilla de tipo humbucker montada directamente bajo la base del mástil.

El modelo EB-3, de 1961 contaba además con una pastilla adicional, de tipo humbucker pero de tamaño reducido.

Situada cerca del puente del instrumento.

Gibson mostraba cierta tendencia a fabricar instrumentos de dimensiones reducidas y, de hecho, no presentó un bajo de escala estándar (34 pulgadas) hasta 1963.

Con el lanzamiento de su modelo Thunderbird, que fue, además, el primer bajo de Gibson que utilizaba dos pastillas humbucker situadas en una posición más tradicional, entre el puente y la base del mástil. 

Otras compañías más pequeñas iniciaron sus actividades, en 1956, Rickenbacker o Höfnerentre otras.

En 1960, el Fender Jazz Bass fue presentado junto a la guitarra Jazzmaster como el modelo Deluxe del Precision.

El Jazz Bass disponía de dos pastillas de bobinado simple.

Una cercana al mástil y la otra en la posición que ocupaba la pastilla simple del Precision.

El modelo fue diseñado por Leo Fender para proporcionar a los guitarristas un instrumento aún más fácil de ejecutar que el Precision.

Dadas las dimensiones más pequeñas de su mástil.

Fender lanzó seis años más tarde su modelo Mustang Bass, un instrumento de escala corta y precio reducido. 

La década de 1970 asistió a la fundación de la compañía MusicMan por parte de Leo Fender.

Cuyo buque insignia era el modelo Stingray, el primer bajo producido en serie con electrónica activa.

Distintos modelos se fueron identificando y así, el modelo 4001 de Rickenbacker se asociaba con bajistas de rock progresivo.

Mientras que el Stingray de Musicman se identificaba con el estilo funk. 

Con la llegada de la década de 1980, constructores e ingenieros continuaron explorando nuevas posibilidades.

En 1979, NedSteinberger había presentado un bajo sin cabezal ni cuerpo.

Más tarde continuaría con sus investigaciones, como el uso de materiales alternativos como el grafito, o la palanca de trémolo para el bajo, presentada en 1984.

En 1987 la compañía Guild lanzó su modelo Ashbory, un instrumento sin trastes que usaba cuerdas de silicona y una pastilla piezoeléctrica.

Que ofrecía una simulación más que aceptable del sonido del contrabajo acústico.

A finales de la década de los ochenta se empezó a popularizar los bajos acústicos, de caja hueca pero amplificados mediante pastillas. 

Durante la década de 1990 los bajos de cinco cuerdas se fueron haciendo progresivamente más comunes y accesibles.

Un número cada vez mayor de bajistas comenzaron a utilizarlos para aprovechar sus nuevas posibilidades.

Los principales componentes del bajo eléctrico son:

– Cuerpo: Construido en la mayoría de los casos con diversas variedades de madera.
Es posible encontrar instrumentos fabricados con diversos materiales plásticos o acrílicos, así como múltiples formas de diseño.

Gran cantidad de instrumentos presentan un golpeador de plástico.

Siendo una pieza destinada a proteger el acabado del cuerpo de los golpes y arañazos del ejecutante o de otros incidentes. 

– Mástil: Construido generalmente en madera o con cualquier otro tipo de material alternativo,.

Éste puede ir atornillado al cuerpo o bien formar una sola pieza con él.
Su función principal es la de transmitir la vibración de las cuerdas al cuerpo.
Si la unión de ambas piezas no es buena, pueden aparecer problemas de estabilidad.

El diapasón va generalmente montado sobre el mástil.

Los primeros modelos de Precision Bass carecían del mismo.

La cejilla, construida de plástico, marfil, hueso u otros materiales, tiene la función de sujetar las cerdas a la altura del clavijero.

Permitiendo que vibren libremente y transmitiendo esta vibración al mástil. 

Hardware: Incluye las partes metálicas del instrumento, entre las que se encuentran las clavijas de afinación y el puente.

Que, construido generalmente en metal, tiene una importancia decisiva en el sonido final del instrumento.

Construidas generalmente a base de alguna aleación metálica.

Éstas son otro de los elementos cruciales que determinan el sonido del instrumento.

Componentes electrónicos: Se incluyen las pastillas y la circuitería, que puede ser pasiva o activa.

Los bajos activos requieren alimentación externa.
Poseen un ecualizador incorporado que permite regular las distintas frecuencias tales como graves, medios y agudos desde el propio panel del instrumento.

En los últimos años, al lado de los instrumentos fabricados en cadena de montaje ofrecidos por las compañías tradicionales, se asiste a una notable proliferación de instrumentos fabricados artesanalmente por luthieres individuales.

La madera más común para la fabricación del cuerpo es el aliso, mientras que el arce se emplea con profusión en la fabricación de mástiles y el palo rosa para los diapasones.

Otras maderas de uso común son: la caoba, el fresno, arce, tilo americano y álamo para el cuerpo.

La caoba para el mástil, y arce, palorosa o ébano para el diapasón.

Entre las maderas exóticas o preciosas usadas en la fabricación de estos instrumentos, encontramos la bubinga, el wenge, el ovangkol, el zebrano o el ébano.

El uso de estas maderas está normalmente reservado a instrumentos de gama alta.

El mástil puede estar atornillado al cuerpo o puede ser de una sola pieza.

Algunos bajistas atribuyen a los bajos de mástil atornillado un sonido más brillante, mientras que la mayoría de aficionados sostiene que los instrumentos de mástil continuo poseen un mayor sustain.

En cualquier caso, el sonido final de un instrumento dependerá de muchos otros factores además del tipo de mástil tipo de maderas, electrónica, etc…

En nuestro centro de estudios musicales podrás aprender a tocar el bajo eléctrico de forma fácil, amena y de una forma totalmente diferente a otras academias de música porque nos adaptamos a tí, a tu nivel (desde nivel cero).

Así como a tus conocimientos musicales actuales, del instrumento que deseas estudiar y de tu capacidad de aprendizaje, así el éxito está asegurado, ello lo dicen nuestros alumnos.